Cuando decimos que en el taller de Baku Barrikupel no se tira nada, estamos hablando en el sentido más literal. Desde hace 3 años, cuando comenzamos con la comercialización de nuestras lámparas, decidimos que deshacernos de los retales que obteníamos de estas era un acto absurdo porque “para algo valdrán”. Pues bien, hace menos de un año, Amaia fue becada para realizar una residencia artística en el centro Domaine de Boisbuchet. Y aquello que habíamos intuido hace 3 años, cobró vida, después forma y cada vez más sentido. Así nace Connect trash to connect people. Un proyecto de diseño colaborativo que físicamente se traduce en 12 prototipos de pequeñas luminarias autoproducidas mediante la reutilización de los retales que se generan en la fabricación de las lámparas de Baku Barrikupel.
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Sesión fotográfica dirigida por Marina Jimenez. Realizada en el pórtico de Zabal, Navarra.
